La formación corresponde a la certificación como Trabajador Autorizado, conforme a lo establecido en la Resolución 4272 de 2022, y tiene como propósito fortalecer las competencias de los estudiantes en un área de gran relevancia para el sector productivo y para la gestión de la seguridad y salud en el trabajo en las organizaciones.
Este proceso se desarrolla en articulación con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), entidad que acompaña el desarrollo del curso y la certificación de los estudiantes, permitiendo complementar su formación profesional con competencias técnicas aplicadas y pertinentes para el entorno laboral.
La iniciativa se integra al desarrollo del espacio académico Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo y Medio Ambiente, desde el cual se promueve la articulación entre los contenidos teóricos abordados en el aula y su aplicación en escenarios reales de formación técnica y profesional. De esta manera, se busca que los estudiantes no solo comprendan los fundamentos normativos y técnicos asociados a la prevención de riesgos laborales, sino que también vivencien experiencias formativas que les permitan fortalecer sus habilidades en contextos prácticos.
Durante la jornada de inicio de la formación, el ingeniero Leimar Edimer Pardo Alza, docente que acompaña este módulo, destacó la importancia de este tipo de iniciativas dentro del proceso formativo del programa, señalando que “esta es una de las estrategias que nos permite llevar el aula a la práctica, reforzar los conocimientos desarrollados en clase y, sobre todo, formar profesionales con competencias que les serán útiles tanto en su etapa práctica como en su ejercicio profesional. Muchos de nuestros estudiantes se desempeñarán en áreas relacionadas con la seguridad y salud en el trabajo, y para quienes no lo hagan directamente, también es fundamental comprender estos procesos dentro de las organizaciones”.
Asimismo, este tipo de certificaciones representan un factor diferenciador en el perfil de los egresados, ya que les permite complementar su formación profesional con competencias técnicas adicionales que no siempre están presentes en otros programas académicos. De esta manera, los estudiantes fortalecen su preparación para el mundo laboral, ampliando sus oportunidades de desempeño en distintos sectores productivos.
Con este tipo de experiencias formativas, la Facultad de Ingeniería Industrial continúa fortaleciendo el desarrollo de competencias aplicadas en sus estudiantes, promoviendo una formación integral que articula teoría, práctica y relacionamiento con entidades externas, contribuyendo así a la consolidación de profesionales preparados para responder a los desafíos del entorno laboral y organizacional.








